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Sunday, 23 March 2025

El puñetero festival de la opresión: hoy, ayer y mañana

 
Jeremy es un humano prisionero de las filas de los Hablantes que, junto a los Cantores, ensayan la Actuación con el señor U.

Este autómata emocionado que vibra de forma autónoma en una distopía de desmemoria histórica, nos hace aflorar algo de nosotros mismos que reconocemos, como besarnos la mano con avidez (y mordisco) de la que penden nuestros hilos de títere.

En una asombrosa representación de la última batalla de la Guerra de Secesión del general Custer contra los indios norteamericanos, épica Iliada de los estadounidenses, el escritor norteamericano George Saunders nos muestra con crudeza la furia de la dominación y de la guerra. El poder del que posee el relato. Fascinante enamoramiento fatuo. El último prurito de honor y de restablecimiento del orden. La apasionada tergiversación de la realidad.


“Parece que la paz no es la intención general de la humanidad, aunque haya momentos (en el amado hogar, en el corazón individual) en que puede parecer que lo es”. (George Saunders, El día de la liberación, pág. 60)

En el mismo día, acunada por el vertiginoso movimiento del tren de alta velocidad, descubro a la elegante escritora francesa de origen turco Elif Shafak: “El deber de los escritores es narrar los silencios que deja la Historia”. Ya estoy deseando leer algo suyo.




Creo en un ángel de la guarda espiritual que va -aparentemente por libre- haciéndome tropezar con lecturas selectas, como un bibliotecario con mucho enfoque y buen gusto me sugeriría.


Sunday, 29 December 2024

TODO QUEDA EN CASA: ALICE MUNRO O LA FALSA EXPECTATIVA DE LO COTIDIANO

Siempre quise leer a Alice Munro, conocida como "la Chéjov canadiense", autora de catorce volúmenes de relatos, varias antologías y una novela. Mientras me decidía a hacerlo, la autora recibió el Premio Nobel de Literatura en 2013. Desde entonces, se reeditaron muchos de sus libros en castellano. Yo quería leerla en inglés. Mientras me decidía a hacerlo, la hija menor de la autora la acusó de encubrir los abusos de su segundo marido hacia ella. Yo quería leerla en inglés y que no me afectase en la lectura lo que sabía sobre ella como mujer, que no era mucho, pero sí grave. 

    Entonces, encontré en la biblioteca pública, hace unas semanas, un volumen de Selected Stories (1968-1994) publicado por la editorial Vintage UK en 2015. Como tenía 700 páginas, elegí para comenzar un relato al azar: “Postcard”. Una mujer recibe una postal con noticias de un antiguo amante; se trata de un amigo de su madre, doce años mayor que la chica. El tal Clarence mantiene relaciones con la chica a sabiendas de la madre, para luego anunciar que se casa con otra. Me pareció muy cruel burlar así a la joven, que no estaba enamorada de ese hombre, pero que había consentido en darle algo muy íntimo. Me pareció ambigua la relación de las dos, la madre y la hija, con ese amigo mutuo. No sé, no me dejó buen sabor de boca.

    El segundo relato que leí se llamaba “Wild Swans” y era muy fuerte también: una mujer llamada Rose se sube a un tren donde un supuesto ministro de la iglesia le mete mano por debajo del periódico mientras a ella parece no importarle, experimentando algo parecido a un orgasmo por todo lo alto como un cisne salvaje que echa a volar en una experiencia extraña con alguien a quien no volverá a ver nunca más en su vida.

Eso era la desgracia, eso era la miseria humana. Qué tiene de malo, nos decimos en momentos así, qué tiene de malo saciar nuestros apetitos, cuanto más bajos mejor, llevados por la fría ola de la sordidez, del abandono. La mano de un extraño, o las hortalizas, o los humildes utensilios de cocina sobre los que se cuentan chistes; el mundo desborda de objetos con apariencia inocente listos para ofrecerse, traicioneros y serviciales. Rose procuró controlar la respiración. No se lo podía creer. Víctima y cómplice,

    A esas alturas, yo ya estaba bastante escamada. Esta mujer escribe sobre sexualidad femenina de forma un tanto sórdida. ¡Qué casualidad y qué mala pata aquel incidente que tuvo con la más pequeña de sus tres hijas!

    Así que elegí un tercer relato, también al azar, para dar otra oportunidad y saber qué pensar de todo esto, para decidir si Munro me había decepcionado como mujer, porque como escritora estaba claro que no lo había hecho en absoluto. Todo lo contrario. Todavía me quedaba pendiente de resolver ese sabor agridulce del retrato que me daba la sensación hacía de las mujeres.

    Y me fui a un relato cuyo título me gusta mucho “Something I've been meaning to tell you” y que se tradujo como “Algo que quería contarte”. El título es muy sugerente. El relato trata sobre los secretos que se guardan. Es la historia de dos hermanas; Et y Char, y la compleja relación que se da entre ellas, sobre todo desde la muerte temprana del hermano más pequeño de ambas. Al final, parece una narración escabrosa en la que una de las hermanas, Et, la fea, le quita el marido a la que es más atractiva, Char. Al final, no sabes ni qué pensar de esas mujeres que parecen estar compitiendo por la atención masculina.

    Llegado a ese punto, pues me empiezo a enfadar, porque se me queda el cuerpo un tanto revuelto. Sobre todo cuando Alice Munro, ante la denuncia de su propia hija y al haberse decantado por su segundo marido, escribió una carta donde decía que veía a su hija como una rival sexual, no como una víctima de abusos sexuales.

    Y en algún lugar alguien dice que “nuestra horrorizada repulsión colectiva hacia Munro proviene de la pesadilla de confrontar a nuestro peor yo” y que “eso forma parte del placer de la ficción gótica: entregarse a narraciones imaginarias depravadas ancladas en un amor obsesivo.”

    Al final, me relajo un poco, Munro escribe sobre lo que mejor conoce, y es que la autora, pienso, bien podría haber sido otra más de esos extraños personajes femeninos que retrata.

    Alice Munro se casó en 1951. Tenía veinte años. El regalo de cumpleaños de su primer marido fue una máquina de escribir con la que comenzó con sus relatos. Era un ama de casa que escribía con una pluma privilegiada, ¡menudo talento tenía esta mamá escritora! A los 26 años ya tenía dos hijas: Sheila, nacida en 1953, Catherine, que falleció el mismo día de su nacimiento en 1955, y Jenny, nacida en 1957. Nueve años después, tuvo otra hija, Andrea, en 1966. Ese mismo año, la escritora lo recordó como el principio del fin de su primer matrimonio.

    En 1976, Munro se casó con otro hombre, al que definió como el verdadero amor de su vida. Ese mismo año, este segundo marido agredió sexualmente a su hija más pequeña. Dieciséis años más tarde, cuando la escritora conoció los abusos, abandonó a su segundo marido, pero no para consolar a su hija Andrea. Alice se sintió humillada y traicionada personalmente, e hizo que toda la familia estuviese pendiente de ella. Este hombre acusó a la hija de Alice de seducirlo y luego convenció a la propia Alice para que regresara con él. Después vino la conspiración del silencio.

    Andrea Robin Skinner, la hija más pequeña de Alice Munro, publicó un testimonio desgarrador en un periódico canadiense el pasado mes de julio de 2024, cuando habían pasado dos meses después de la muerte de su madre en mayo de ese mismo año.

    En fin, esto no es ficción, ¡ojalá lo fuera porque es bastante perturbador! Nos toca enfrentarnos al monstruo de la realidad.

    Un munro es una montaña escocesa con una altura por encima de los novecientos metros. Reciben ese nombre por Sir Hugh Munro (1856-1919), quien elaboró la primera compilación de un catálogo de estas colinas, conocido como las Munro's Tables (las tablas de Munro), en 1891.

    Munro destaca en la lejanía como una de esas colinas, una extraordinaria escritora de relatos cortos, referente imprescindible de lo que se puede llamar el gótico del sur de Ontario, con personajes femeninos intrigantes y precursora, junto a Eudora Welty o Jean Rhys, de un universo femenino en el que lo que se reivindica es la libertad personal de las mujeres a la hora de afrontar sus propias vidas. Debajo de esa primera capa de tristeza y soledad, el lector comienza a entrever un mundo interior lleno de matices, como el de la propia vida de Alice Munro.

    El gótico, ese género que tiene como autoras destacadas a brillantes escritoras como las hermanas Brönte, Daphne du Maurier, Anne Radcliffe o Mary Shelley, es el paisaje de fondo en el que se inscribe la vida y obra de Munro. Aparecen secretos familiares que acaban en tragedias, infancias erotizadas, o madres muertas que se convierten en fantasmas.

    ¡Qué bien escribe Alice Munro, qué bien casan sus relatos con su propia vida y qué desasosiego produce pensarlo!




Tuesday, 3 September 2024

LA PARTE QUE NO NOS CONTARON DE ESTA HISTORIA

 El municipio de Peñas de San Pedro se encuentra a 32 km de Albacete capital, en la Sierra de Alcaraz. En 2024 tiene casi 1500 habitantes que se apodan “peñeros” y “peñeras” y que acuden de romería cada primer domingo de mayo al santuario en la aldea del Sahúco a llevar al Cristo. Esta tradición es importante para la situación que os quiero contar. También quiero destacar la gran cantidad de viviendas señoriales características, con cancela, que se han conservado en el pueblo. Están en muy buen estado, algunas de ellas con ricos detalles de decoración y trabajo en forja. Estos datos nos indican que existe una tradición de familias adineradas en el pueblo que cuidan de sus viviendas y que a la gente del lugar les gusta salir de romería.

Los orígenes de este municipio son antiquísimos. De hecho, existen dos vasijas de la Edad del Bronce en el Museo Arqueológico de Albacete que se encontraron allí. La historia moderna de Peñas de San Pedro comienza con su castillo-fortaleza del siglo XIX y llega hasta una repoblación importantísima que hubo en la década de los setenta, consecuencia de la construcción del túnel del Talave, una obra pública perteneciente al acueducto Tajo-Segura que hizo que la situación económica de la localidad mejorara sensiblemente.

La historia que os voy a contar no figura en la Wikipedia, es posterior a todo lo que os estoy contando y, sin embargo, es una memoria reciente muy importante para el pueblo. Durante la guerra civil, a principios del mes de agosto de 1936, llegó un joven sacerdote alicantino (nació en Sax) como nuevo párroco al pueblo. El día 24 de agosto fue detenido en el cuartel de la Guardia Civil de Peñas de San Pedro y asesinado junto a varios seglares. Fue el último en morir, dio la absolución a todos los demás y murió diciendo “Perdónalos, Señor, como yo los perdono.”

El 6 de noviembre se celebra la fiesta de los 498 mártires beatos de la persecución religiosa en España durante la guerra civil. El Papa Juan XXIII, en reconocimiento a la inocencia (martirio por odio de Fe) de todos estos mártires, les concedió ser beatificados. Se olvida así que la iglesia formó parte de un gobierno ilegalmente constituido. Parece que se entiende que estos mártires buscaban la paz (y la concordia, te dirían algunos) en España. No es lo mismo morir asesinado por la fe en Jesucristo (un crimen) que hacerlo por creer en la República.

Actualmente, en la base de datos de Víctimas de la dictadura en Castilla-La Mancha, figuran 118 represaliados naturales de Peñas de San Pedro, ocho eran mujeres. La mayoría fueron encarcelados en la Prisión Central de Chinchilla, entre ellos se encontraba el alcalde y presidente del Frente Popular, Juan Sánchez Felipe, y los alcaldes republicanos, Eleuterio Martínez Picazo y Valeriano Cózar Bermúdez. Murieron en prisión tres personas y otras 17 fallecieron en cumplimiento de sentencia.

Mi abuelo Francisco García Delgado, Consejero Presidente de la Administración de la Casa del Pueblo de Albacete desde octubre de 1936, fue fusilado en las tapias del cementerio el 14 de marzo de 1941 junto a un peñero: Hipólito Martínez Montejano, de 25 años, casi la misma edad que el beato Rigoberto.

Toda esta historia del pueblo es importante conocerla para que realmente sea una historia completa. Muchos peñeros y peñeras en el año 2024 acuden a la romería del beato Rigoberto, que es algo que está muy bien. Algunos de ellos, sin embargo, olvidaron durante mucho tiempo que son nietos o biznietos de represaliados y no recuerdan a sus muertos. Ojalá sientan un mordisquito en el corazón cuando lean esto. La verdad de la historia ha de contarse entera.

Existe algo peor que la ignorancia a secas, y es la ignorancia histórica.

Para todos los que queráis saber más datos sobre esta memoria de Peñas de San Pedro, os envío aquí


Friday, 12 January 2024

Fingiré que no te has ido

 

FINGIRÉ QUE NO TE HAS IDO


Cuando me levante de madrugada
buscando sacudir algún miedo
que quedó enredado entre las sábanas.


Cuando el mes de enero comience
sin tu fiesta de cumpleaños.


Cuando las promesas de año nuevo
parezcan un teatrito de barrio.


Cuando el viento azote mi casa
y la lluvia ignore tu ausencia.


Fingiré que no te has ido.


Y pondré la mesa con la urgencia
de un reencuentro sin horas
de conversaciones sin tabúes
y paseos por Belfast.

                            

                          Cuando me pregunten por los días de menos,
 
                          Fingiré que no te has ido.
                    

Fingiré que escuchas, atenta,
detrás de la puerta, y sonríes
y disfrutas tomándome el pelo.


Venceré al olvido
su infinito atroz, vulgar despiste,
esas ávidas ganas de echar tierra encima
esa obscena necesidad
de borrón y cuenta nueva.


Dentro de mi insomnio
de cuadernos garabateados
reclamando porqués desatendidos
venceremos, juntas, al olvido.


                       –Lola Alemany
                        (4 de enero de 2024)




Sunday, 17 December 2023

EN TODAS PARTES VEO TU MANO : LA HERMOSA INDIFERENCIA QUE AGUARDA SER RECONOCIDA

¿Qué tienen en común Naira Kuzmich y Sarah Hall como escritoras? Las dos se preocupan por contar el mundo de forma enérgica, minuciosa y melódica, destacando los desconcertantes matices de la existencia. Naira tuvo que dejar de escribir a los 29 años; falleció en 2017. La tristeza de sus antepasados se quedó atrapada dentro, porque vivía en su lengua y se la tragó, como ella misma confesó en su relato On Grief: “Grief lives on the tongue, yes, but I had swallowed mine long ago”.

Naira Kuzmich vivió en Little Armenia, un barrio de Los Ángeles donde se asentaron muchos armenios escapando del genocidio que se conmemora el 24 de abril. En 1915 las autoridades otomanas dictaron una orden de deportación de la comunidad armenia que se convirtió en un auténtico holocausto con más de dos millones de muertos y finalizó en 1923. En realidad cuando esto ocurrió no existía la palabra genocidio, ya que este fue el primero de la historia. Lo denominaban Yeghern (crimen) o Aghed (catástrofe). Cuando Naira habla sobre la tristeza dice que su pluma no es una espada, sino una pala para enterrar porque el destino de su pueblo está grabado en los cuerpos de las mujeres y en la piedra negra de su piel.

La escritora armenia leía con atención a Sarah Hall, la escritora inglesa que es capaz de evocar con asombrosa precisión y elegancia paisajes que habitan entre lo natural y lo urbano, lo humano y lo animal. Los personajes de los relatos de Hall son supervivientes en los que los conflictos emocionales se pelean en el cuerpo humano que los habita. Las dos escritoras comparten una prosa de una energía envidiable, una capacidad para la descripción minuciosa que acierta de pleno y el oído musical que viene educado por la poesía.

                                                                   ***

Tres jóvenes de veintitantos que no llevaban camiseta fueron abatidos por las balas “por error”. Eran tres rehenes que portaban una bandera blanca. Uno de ellos era músico. Habían logrado escapar de Hamás pero no de la torpeza del imparable goteo de muertes de inocentes en que se convierten todas las guerras: esa hermosa indiferencia. Hermosa porque son jóvenes, niños, mujeres que tienen más de cándidos ángeles que de despreciables mortales.

En la silla del dentista me imagino cómo tiene que ser un hospital que no dispone de luz eléctrica, de agua corriente o de anestesia para las cirujías. Todo lo demás se convierte en trivial: las luces de navidad y las fiestas son más insoportables que nunca.

En un documental de cómo quedó Berlín en julio de 1945, recién acabada la guerra, aparecen los edificios destruidos, alguna gente en bicicleta, familias viviendo en casas donde falta toda la pared de un comedor que siguen utilizando casi a la intemperie. Un grupo numeroso de mujeres se dedica a recoger escombros pasándose de mano en mano pequeños cubos donde portan cascotes. No hay hombres porque o están muertos o encerrados en prisión. Las mujeres que trabajan por una mísera ración de comida al día se sorprenden con la grabación. Una de ellas mira y hace burla, riéndose del cámara o de los que miramos cómo está ahí, paseando su juventud y frescura en una situación límite de hambre, carestía y exterminio.

La vida continúa porque en todas partes está la mano de este arquitecto del universo que construyó el más preciado de los equilibrios para que viésemos cómo acababa estúpidamente roto sin poder hacer apenas nada para remediarlo.

In Everything I See Your Hand: Stories, by Naira Kuzmich, Editorial Uno Pr (2022)

The Beautiful Indifference: Stories, by Sarah Hall, Editorial Harper Perennial (2013)




Sunday, 10 December 2023

Philomena y el Patronato: Memoria, justicia y reparación.

 

Philomena (2013) es una película del director británico Stephen Frears basada en hechos reales. Philomena Lee (Judy Dench) fue una adolescente irlandesa que se quedó embarazada en 1952. Su familia, avergonzada por los hechos, la abandonó. Fue acogida en un convento de Roscrea donde la obligaron a renunciar a sus derechos maternos así como a trabajar en la lavandería del lugar. Cincuenta años después, decidió contárselo a su hija, que se puso en contacto con un periodista de la BBC, Martin Sixsmith, que acababa de perder su trabajo como asesor del Partido Laborista y que escribió la historia real en el libro The Lost Child of Philomena Lee.

Stephen Frears - My beautiful launderette, 1985; The Snapper (Café Irlandés) 1993, The Queen 2006, es un director extraordinario para el que no encuentro calificativos. Quizá resaltaría de su biografía que estudió Derecho y que comenzó a trabajar en el mundo del teatro, hechos que definen su respetuosa forma de trabajar en el cine. En la película de Philomena, el tema central se convierte en "dignificar a la gente que tiene una fe tan sencilla que puede perdonarlo todo". Es más impresionante constatar este hecho que el hecho de atacar de frente, cosa que hubiera sido bien fácil. Del mismo modo, Frears es capaz de equilibrar una historia durísima con un punto de comedia, dejándonos así respirar un poco, con el peligro que tiene la comedia a la hora de poder llegar a trivializar unos hechos que fueron terribles. ¡Y de qué extraordinaria forma consigue que esto no ocurra!

La semana pasada tuve la suerte de conocer en Málaga a Pilar Iglesias Aparicio, una doctora en Filología Inglesa y militante feminista por la que sentí admiración desde el momento en el que hablé con ella por primera vez por teléfono. Quedamos para que ella conociera The Colour of Poppies y yo su libro Políticas de represión y punición de las mujeres: Las Lavanderías de la Magdalena de Irlanda y el Patronato de Protección a la Mujer de España, un extraordinario ensayo donde comienza analizando en detalle el proceso que se ha llevado a cabo en Irlanda para reparar a las miles de mujeres víctimas de las Lavanderías de la Magdalena (cuyo “modus operandi” queda retratado en la película de Frears). La idea del libro de Pilar es sentar las bases necesarias para que se lleve a cabo en España un proceso de incidencia política similar que permita reparar a las mujeres que pasaron por los centros del Patronato de Protección a la Mujer, una institución franquista que estuvo en funcionamiento entre 1941 y 1983.

Pilar me comentó que “escribió este texto durante la pandemia” y me dije ¡qué tiempo más bien invertido! Al llegar a casa descubrí revisándolo muchas cosas sobre estas y otras órdenes religiosas que llegaron incluso a teorizar sobre políticas de represión que había que aplicar a las mujeres, como las Hermanas del Buen Pastor, de origen francés, o cómo las Casas de Recogidas, que sirvieron de modelo a Las Galeras, las cárceles de mujeres en España. La ideología y la pedagogía de control y represión entre Las lavanderías de la Magdalena en Irlanda y el Patronato de la Mujer en España son bastante similares. Sin embargo, en la dirección del Patronato de la Mujer español está la Iglesia pero también, el Ejército y la Falange.

Las Lavanderias de la Magdalena han sido muy estudiadas en Irlanda y ha habido un proceso de incidencia política que ha tenido como consecuencia la petición pública de perdón por parte del Estado y la aplicación de un esquema de reparación. Eso no ha pasado en absoluto en España.

Llegadas a este punto, me descubro y agradezco a Pilar sus esfuerzos por traernos esta historia que deseamos siga el esquema “de siempre”: Memoria, Justicia y Reparación. Pilar es una feminista tan convincente que me siento orgullosa de haberla conocido y de que me regalara su compañía y una misión muy concreta: llevar en mi viaje de vuelta tres ejemplares de su libro para donarlos a la Biblioteca Pública Azorín de Alicante, para que todos aquellos que queráis leerlo podáis hacerlo tranquilamente. También hay otro ejemplar en la Biblioteca de la Dona de la Rambla de Méndez Núñez. Así que, si queréis aprender sobre este trabajo pendiente que tenemos por hacer en España, os invito a conocerlo.

Con Políticas de represión y punición de las mujeres Pilar Iglesias Aparicio obtuvo el Premio Kate O'brien del Aula María Zambrano de Estudios Transatlánticos de la Universidad de Málaga.

Fuentes:

https://www.pikaramagazine.com/2022/06/algunas-ordenes-religiosas-teorizaron-sobre-las-politicas-de-represion-que-habia-que-aplicar-a-las-mujeres/

https://educomunicacion.es/cineyeducacion/periodismo_philomena.htm

https://www.todoliteratura.es/noticia/54498/historia/la-filologa-pilar-iglesias-aparicio-gana-el-premio-kate-obrien-del-aula-maria-zambrano-de-estudios-transatlanticos-de-la-universidad-de-malaga.html






Sunday, 19 November 2023

EL ENFADO GLOBAL: "THE OLD OAK" Y LA ESPERANZA

The Old Oak se estrenó en el Reino Unido el 29 de septiembre y es ahora cuando está llegando a las salas españolas. Soy ferviente admiradora del director de cine británico Ken Loach y me sobrecoge la gran humanidad de su cine social. He visto casi todas sus películas y he aprendido mucho -he crecido- con ellas. Estaba deseando poder ver esta última que puedo decir vi con absoluta reverencia desde el minuto uno. Alguien ha dicho que puede que sea su despedida; deseo profundamente que no.

El director tiene casi noventa años y sigue manteniendo el impecable estilo que siempre le ha caracterizado. Los temas que plantea en esta bella historia nos resultan muy cercanos y las reflexiones al respecto son de gran calado. Es una película sobre la esperanza, en la que necesitamos creer ahora más que nunca, y que surge de las pequeñas cosas, de las relaciones más inesperadas. Pero es una película que trata a su vez de tantísimos otros temas de actualidad como son la precariedad, el miedo al otro, la emigración o el desmantelamiento de las industrias y formas de vida de generaciones pasadas sin posibilidad de recuperación.

Sin embargo, el tema al que más vueltas le he dado después de ver la película es el de la relación entre la humillación al otro y la violencia. No sé dónde leí que existe un perverso placer en humillar al de al lado, ese que está un poco peor que nosotros. Así parece ser nos desahogamos. Luego resulta que estamos igual de mal los dos, pero yo me creo que al humillarlo soy más que él y así sobrevivo. Es algo muy humano y no por eso menos terrible. El linchamiento está a la orden del día. Una violencia intrapersonal que está subiendo como la espuma en nuestra sociedad.

Justo un día después de ir al cine, estuvimos viendo un cuadro “en movimiento”. Se trata de una pantalla enorme en la que hay permanentemente expuesto un videojuego donde muchas personas están interaccionando en un paisaje japonés. Algunas de las figuras (personitas con trajes japoneses) están hablando y algunas de ellas se ve cómo están comenzando a enfadarse. Si tocas el cuadro, se enfadan aún más, y el trozo de cuadro que ocupan desaparece bajo el fuego. El problema es que no hay forma de volver atrás y habrá un momento en el que el cuadro desaparezca totalmente. Así nos lo explicó la chica que estaba en la sala y nos dijo que, como había ido destruyéndose muy deprisa esos días, decidieron que no se tocara en una semana porque iba a durar muy poco. Es una obra de arte tal y como ha sido diseñada por un TeamLab japonés. Parece que el cuadro nos estuviera gritando que el mundo desaparecerá por todo el enfado y agresividad que hay ahora mismo sobre la tierra. Lo podéis visitar en el Centro de Arte Hortensia Herrero de Valencia (CAHH). No os lo perdáis. El centro entero es una preciosidad y esta pieza es impresionante.

Reflexionando sobre el enfado, creo que esta forma que tenemos de relacionarnos, esto de estar alterados ya “de fábrica” y reaccionando continuamente es, desde luego, errónea. Y me parece que hay un antídoto contra ello, lo que pasa que hay que trabajarlo a nivel personal mucho y solamente lo puede hacer uno mismo, nadie lo puede hacer por ti: se trata de la humildad. Todos tenemos un lado oscuro. Cuando TJ, el dueño del pub The Old Oak, se sincera, conocemos que no ha sido siempre tan bonachón, que hay cosas de sí mismo que le duelen mucho y que decidió cambiarlas. Poder conectar con esa parte que sabes defectuosa de tí mismo es lo que te hace entender de verdad a los otros. Cuando nos vestimos de arrogancia y machacamos al de abajo, entonces no hay nada que hacer. La misma vergüenza que nos da por estar comportándonos así va a hacernos seguir en la línea equivocada. El problema es cuando uno está tan mal que prefiere verlo todo destruido y encuentra satisfacción en el dolor del otro. Ese es el límite del psicópata. Y andan por ahí sueltos, de todas las edades y condición. Como lo han hecho durante toda la vida.

Tenemos poder para cambiar nuestro entorno. Desde nosotros mismos, desde la pequeña comunidad de personas que piensan como nosotros. El mundo seguirá haciendo mucho daño porque es muy fácil destruir. La esperanza está en la toma de conciencia para intentar ser mejores personas y poder seguir construyendo un mundo más amable.



El puñetero festival de la opresión: hoy, ayer y mañana

  Jeremy es un humano prisionero de las filas de los Hablantes que, junto a los Cantores, ensayan la Actuación con el señor U. Este autómata...