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Sunday, 29 December 2024

TODO QUEDA EN CASA: ALICE MUNRO O LA FALSA EXPECTATIVA DE LO COTIDIANO

Siempre quise leer a Alice Munro, conocida como "la Chéjov canadiense", autora de catorce volúmenes de relatos, varias antologías y una novela. Mientras me decidía a hacerlo, la autora recibió el Premio Nobel de Literatura en 2013. Desde entonces, se reeditaron muchos de sus libros en castellano. Yo quería leerla en inglés. Mientras me decidía a hacerlo, la hija menor de la autora la acusó de encubrir los abusos de su segundo marido hacia ella. Yo quería leerla en inglés y que no me afectase en la lectura lo que sabía sobre ella como mujer, que no era mucho, pero sí grave. 

    Entonces, encontré en la biblioteca pública, hace unas semanas, un volumen de Selected Stories (1968-1994) publicado por la editorial Vintage UK en 2015. Como tenía 700 páginas, elegí para comenzar un relato al azar: “Postcard”. Una mujer recibe una postal con noticias de un antiguo amante; se trata de un amigo de su madre, doce años mayor que la chica. El tal Clarence mantiene relaciones con la chica a sabiendas de la madre, para luego anunciar que se casa con otra. Me pareció muy cruel burlar así a la joven, que no estaba enamorada de ese hombre, pero que había consentido en darle algo muy íntimo. Me pareció ambigua la relación de las dos, la madre y la hija, con ese amigo mutuo. No sé, no me dejó buen sabor de boca.

    El segundo relato que leí se llamaba “Wild Swans” y era muy fuerte también: una mujer llamada Rose se sube a un tren donde un supuesto ministro de la iglesia le mete mano por debajo del periódico mientras a ella parece no importarle, experimentando algo parecido a un orgasmo por todo lo alto como un cisne salvaje que echa a volar en una experiencia extraña con alguien a quien no volverá a ver nunca más en su vida.

Eso era la desgracia, eso era la miseria humana. Qué tiene de malo, nos decimos en momentos así, qué tiene de malo saciar nuestros apetitos, cuanto más bajos mejor, llevados por la fría ola de la sordidez, del abandono. La mano de un extraño, o las hortalizas, o los humildes utensilios de cocina sobre los que se cuentan chistes; el mundo desborda de objetos con apariencia inocente listos para ofrecerse, traicioneros y serviciales. Rose procuró controlar la respiración. No se lo podía creer. Víctima y cómplice,

    A esas alturas, yo ya estaba bastante escamada. Esta mujer escribe sobre sexualidad femenina de forma un tanto sórdida. ¡Qué casualidad y qué mala pata aquel incidente que tuvo con la más pequeña de sus tres hijas!

    Así que elegí un tercer relato, también al azar, para dar otra oportunidad y saber qué pensar de todo esto, para decidir si Munro me había decepcionado como mujer, porque como escritora estaba claro que no lo había hecho en absoluto. Todo lo contrario. Todavía me quedaba pendiente de resolver ese sabor agridulce del retrato que me daba la sensación hacía de las mujeres.

    Y me fui a un relato cuyo título me gusta mucho “Something I've been meaning to tell you” y que se tradujo como “Algo que quería contarte”. El título es muy sugerente. El relato trata sobre los secretos que se guardan. Es la historia de dos hermanas; Et y Char, y la compleja relación que se da entre ellas, sobre todo desde la muerte temprana del hermano más pequeño de ambas. Al final, parece una narración escabrosa en la que una de las hermanas, Et, la fea, le quita el marido a la que es más atractiva, Char. Al final, no sabes ni qué pensar de esas mujeres que parecen estar compitiendo por la atención masculina.

    Llegado a ese punto, pues me empiezo a enfadar, porque se me queda el cuerpo un tanto revuelto. Sobre todo cuando Alice Munro, ante la denuncia de su propia hija y al haberse decantado por su segundo marido, escribió una carta donde decía que veía a su hija como una rival sexual, no como una víctima de abusos sexuales.

    Y en algún lugar alguien dice que “nuestra horrorizada repulsión colectiva hacia Munro proviene de la pesadilla de confrontar a nuestro peor yo” y que “eso forma parte del placer de la ficción gótica: entregarse a narraciones imaginarias depravadas ancladas en un amor obsesivo.”

    Al final, me relajo un poco, Munro escribe sobre lo que mejor conoce, y es que la autora, pienso, bien podría haber sido otra más de esos extraños personajes femeninos que retrata.

    Alice Munro se casó en 1951. Tenía veinte años. El regalo de cumpleaños de su primer marido fue una máquina de escribir con la que comenzó con sus relatos. Era un ama de casa que escribía con una pluma privilegiada, ¡menudo talento tenía esta mamá escritora! A los 26 años ya tenía dos hijas: Sheila, nacida en 1953, Catherine, que falleció el mismo día de su nacimiento en 1955, y Jenny, nacida en 1957. Nueve años después, tuvo otra hija, Andrea, en 1966. Ese mismo año, la escritora lo recordó como el principio del fin de su primer matrimonio.

    En 1976, Munro se casó con otro hombre, al que definió como el verdadero amor de su vida. Ese mismo año, este segundo marido agredió sexualmente a su hija más pequeña. Dieciséis años más tarde, cuando la escritora conoció los abusos, abandonó a su segundo marido, pero no para consolar a su hija Andrea. Alice se sintió humillada y traicionada personalmente, e hizo que toda la familia estuviese pendiente de ella. Este hombre acusó a la hija de Alice de seducirlo y luego convenció a la propia Alice para que regresara con él. Después vino la conspiración del silencio.

    Andrea Robin Skinner, la hija más pequeña de Alice Munro, publicó un testimonio desgarrador en un periódico canadiense el pasado mes de julio de 2024, cuando habían pasado dos meses después de la muerte de su madre en mayo de ese mismo año.

    En fin, esto no es ficción, ¡ojalá lo fuera porque es bastante perturbador! Nos toca enfrentarnos al monstruo de la realidad.

    Un munro es una montaña escocesa con una altura por encima de los novecientos metros. Reciben ese nombre por Sir Hugh Munro (1856-1919), quien elaboró la primera compilación de un catálogo de estas colinas, conocido como las Munro's Tables (las tablas de Munro), en 1891.

    Munro destaca en la lejanía como una de esas colinas, una extraordinaria escritora de relatos cortos, referente imprescindible de lo que se puede llamar el gótico del sur de Ontario, con personajes femeninos intrigantes y precursora, junto a Eudora Welty o Jean Rhys, de un universo femenino en el que lo que se reivindica es la libertad personal de las mujeres a la hora de afrontar sus propias vidas. Debajo de esa primera capa de tristeza y soledad, el lector comienza a entrever un mundo interior lleno de matices, como el de la propia vida de Alice Munro.

    El gótico, ese género que tiene como autoras destacadas a brillantes escritoras como las hermanas Brönte, Daphne du Maurier, Anne Radcliffe o Mary Shelley, es el paisaje de fondo en el que se inscribe la vida y obra de Munro. Aparecen secretos familiares que acaban en tragedias, infancias erotizadas, o madres muertas que se convierten en fantasmas.

    ¡Qué bien escribe Alice Munro, qué bien casan sus relatos con su propia vida y qué desasosiego produce pensarlo!




Sunday, 17 December 2023

EN TODAS PARTES VEO TU MANO : LA HERMOSA INDIFERENCIA QUE AGUARDA SER RECONOCIDA

¿Qué tienen en común Naira Kuzmich y Sarah Hall como escritoras? Las dos se preocupan por contar el mundo de forma enérgica, minuciosa y melódica, destacando los desconcertantes matices de la existencia. Naira tuvo que dejar de escribir a los 29 años; falleció en 2017. La tristeza de sus antepasados se quedó atrapada dentro, porque vivía en su lengua y se la tragó, como ella misma confesó en su relato On Grief: “Grief lives on the tongue, yes, but I had swallowed mine long ago”.

Naira Kuzmich vivió en Little Armenia, un barrio de Los Ángeles donde se asentaron muchos armenios escapando del genocidio que se conmemora el 24 de abril. En 1915 las autoridades otomanas dictaron una orden de deportación de la comunidad armenia que se convirtió en un auténtico holocausto con más de dos millones de muertos y finalizó en 1923. En realidad cuando esto ocurrió no existía la palabra genocidio, ya que este fue el primero de la historia. Lo denominaban Yeghern (crimen) o Aghed (catástrofe). Cuando Naira habla sobre la tristeza dice que su pluma no es una espada, sino una pala para enterrar porque el destino de su pueblo está grabado en los cuerpos de las mujeres y en la piedra negra de su piel.

La escritora armenia leía con atención a Sarah Hall, la escritora inglesa que es capaz de evocar con asombrosa precisión y elegancia paisajes que habitan entre lo natural y lo urbano, lo humano y lo animal. Los personajes de los relatos de Hall son supervivientes en los que los conflictos emocionales se pelean en el cuerpo humano que los habita. Las dos escritoras comparten una prosa de una energía envidiable, una capacidad para la descripción minuciosa que acierta de pleno y el oído musical que viene educado por la poesía.

                                                                   ***

Tres jóvenes de veintitantos que no llevaban camiseta fueron abatidos por las balas “por error”. Eran tres rehenes que portaban una bandera blanca. Uno de ellos era músico. Habían logrado escapar de Hamás pero no de la torpeza del imparable goteo de muertes de inocentes en que se convierten todas las guerras: esa hermosa indiferencia. Hermosa porque son jóvenes, niños, mujeres que tienen más de cándidos ángeles que de despreciables mortales.

En la silla del dentista me imagino cómo tiene que ser un hospital que no dispone de luz eléctrica, de agua corriente o de anestesia para las cirujías. Todo lo demás se convierte en trivial: las luces de navidad y las fiestas son más insoportables que nunca.

En un documental de cómo quedó Berlín en julio de 1945, recién acabada la guerra, aparecen los edificios destruidos, alguna gente en bicicleta, familias viviendo en casas donde falta toda la pared de un comedor que siguen utilizando casi a la intemperie. Un grupo numeroso de mujeres se dedica a recoger escombros pasándose de mano en mano pequeños cubos donde portan cascotes. No hay hombres porque o están muertos o encerrados en prisión. Las mujeres que trabajan por una mísera ración de comida al día se sorprenden con la grabación. Una de ellas mira y hace burla, riéndose del cámara o de los que miramos cómo está ahí, paseando su juventud y frescura en una situación límite de hambre, carestía y exterminio.

La vida continúa porque en todas partes está la mano de este arquitecto del universo que construyó el más preciado de los equilibrios para que viésemos cómo acababa estúpidamente roto sin poder hacer apenas nada para remediarlo.

In Everything I See Your Hand: Stories, by Naira Kuzmich, Editorial Uno Pr (2022)

The Beautiful Indifference: Stories, by Sarah Hall, Editorial Harper Perennial (2013)




Sunday, 10 December 2023

Philomena y el Patronato: Memoria, justicia y reparación.

 

Philomena (2013) es una película del director británico Stephen Frears basada en hechos reales. Philomena Lee (Judy Dench) fue una adolescente irlandesa que se quedó embarazada en 1952. Su familia, avergonzada por los hechos, la abandonó. Fue acogida en un convento de Roscrea donde la obligaron a renunciar a sus derechos maternos así como a trabajar en la lavandería del lugar. Cincuenta años después, decidió contárselo a su hija, que se puso en contacto con un periodista de la BBC, Martin Sixsmith, que acababa de perder su trabajo como asesor del Partido Laborista y que escribió la historia real en el libro The Lost Child of Philomena Lee.

Stephen Frears - My beautiful launderette, 1985; The Snapper (Café Irlandés) 1993, The Queen 2006, es un director extraordinario para el que no encuentro calificativos. Quizá resaltaría de su biografía que estudió Derecho y que comenzó a trabajar en el mundo del teatro, hechos que definen su respetuosa forma de trabajar en el cine. En la película de Philomena, el tema central se convierte en "dignificar a la gente que tiene una fe tan sencilla que puede perdonarlo todo". Es más impresionante constatar este hecho que el hecho de atacar de frente, cosa que hubiera sido bien fácil. Del mismo modo, Frears es capaz de equilibrar una historia durísima con un punto de comedia, dejándonos así respirar un poco, con el peligro que tiene la comedia a la hora de poder llegar a trivializar unos hechos que fueron terribles. ¡Y de qué extraordinaria forma consigue que esto no ocurra!

La semana pasada tuve la suerte de conocer en Málaga a Pilar Iglesias Aparicio, una doctora en Filología Inglesa y militante feminista por la que sentí admiración desde el momento en el que hablé con ella por primera vez por teléfono. Quedamos para que ella conociera The Colour of Poppies y yo su libro Políticas de represión y punición de las mujeres: Las Lavanderías de la Magdalena de Irlanda y el Patronato de Protección a la Mujer de España, un extraordinario ensayo donde comienza analizando en detalle el proceso que se ha llevado a cabo en Irlanda para reparar a las miles de mujeres víctimas de las Lavanderías de la Magdalena (cuyo “modus operandi” queda retratado en la película de Frears). La idea del libro de Pilar es sentar las bases necesarias para que se lleve a cabo en España un proceso de incidencia política similar que permita reparar a las mujeres que pasaron por los centros del Patronato de Protección a la Mujer, una institución franquista que estuvo en funcionamiento entre 1941 y 1983.

Pilar me comentó que “escribió este texto durante la pandemia” y me dije ¡qué tiempo más bien invertido! Al llegar a casa descubrí revisándolo muchas cosas sobre estas y otras órdenes religiosas que llegaron incluso a teorizar sobre políticas de represión que había que aplicar a las mujeres, como las Hermanas del Buen Pastor, de origen francés, o cómo las Casas de Recogidas, que sirvieron de modelo a Las Galeras, las cárceles de mujeres en España. La ideología y la pedagogía de control y represión entre Las lavanderías de la Magdalena en Irlanda y el Patronato de la Mujer en España son bastante similares. Sin embargo, en la dirección del Patronato de la Mujer español está la Iglesia pero también, el Ejército y la Falange.

Las Lavanderias de la Magdalena han sido muy estudiadas en Irlanda y ha habido un proceso de incidencia política que ha tenido como consecuencia la petición pública de perdón por parte del Estado y la aplicación de un esquema de reparación. Eso no ha pasado en absoluto en España.

Llegadas a este punto, me descubro y agradezco a Pilar sus esfuerzos por traernos esta historia que deseamos siga el esquema “de siempre”: Memoria, Justicia y Reparación. Pilar es una feminista tan convincente que me siento orgullosa de haberla conocido y de que me regalara su compañía y una misión muy concreta: llevar en mi viaje de vuelta tres ejemplares de su libro para donarlos a la Biblioteca Pública Azorín de Alicante, para que todos aquellos que queráis leerlo podáis hacerlo tranquilamente. También hay otro ejemplar en la Biblioteca de la Dona de la Rambla de Méndez Núñez. Así que, si queréis aprender sobre este trabajo pendiente que tenemos por hacer en España, os invito a conocerlo.

Con Políticas de represión y punición de las mujeres Pilar Iglesias Aparicio obtuvo el Premio Kate O'brien del Aula María Zambrano de Estudios Transatlánticos de la Universidad de Málaga.

Fuentes:

https://www.pikaramagazine.com/2022/06/algunas-ordenes-religiosas-teorizaron-sobre-las-politicas-de-represion-que-habia-que-aplicar-a-las-mujeres/

https://educomunicacion.es/cineyeducacion/periodismo_philomena.htm

https://www.todoliteratura.es/noticia/54498/historia/la-filologa-pilar-iglesias-aparicio-gana-el-premio-kate-obrien-del-aula-maria-zambrano-de-estudios-transatlanticos-de-la-universidad-de-malaga.html






Tuesday, 17 October 2023

ISRAEL, LA NUEVA ROMA

Encontré un librito de Simone Weil en la biblioteca pública que me traje en préstamo a casa y me está acompañando estos días extraños en los que ha estallado otra guerra. Se titula La gravedad y la gracia, una antología de ensayos, descritos en la solapa como “textos desnudos y carentes de ardides”, que la autora, bastante desconocida y sin embargo una de las mayores pensadoras del amor y la desgracia del siglo XX, iba anotando en sus Cahiers y que fueron publicados póstumamente en 1949.

Simone falleció a los treinta y cuatro años el 24 de agosto de 1943. Nacida en París, de origen judío, ejerció como profesora de filosofía. No militó en partido político alguno. Su pensamiento gira en torno a la miseria humana, la compasión, la desgracia y la fuerza / la gravedad y la gracia, como dos factores inseparables en el devenir humano (toda desgracia del hombre no es sino el efecto del despliegue de una fuerza). Nunca abandonó el compromiso político con la izquierda, los movimientos pacifistas, las organizaciones obreras y la lucha por los derechos humanos. “Cada etapa de la historia humana – decía la filósofa – ha asistido a la dominación de los que saben manejar las palabras sobre los que saben manejar las cosas”.

No tengo costumbre de leer textos filosóficos. Sin embargo, he de decir que este libro, publicado en España en 1994, me ha hecho pensar y repensar lo que no está escrito. Deberíamos leer mucha filosofía. Deberíamos intentar entender a Simone Weil porque su pensamiento es muy contemporáneo. Y no voy a hablar de las reflexiones que hace del mal, el desapego, aceptar el vacío, la desgracia, la violencia, lo imposible, el azar, el ateísmo purificador... He decidido transcribir partes del texto breve que tiene por título ISRAEL porque me han impresionado por su tremenda cercanía. Les sigo dando vueltas.

“La cristiandad se volvió totalitaria, conquistadora, exterminadora... concibió la Providencia a la manera del Antiguo Testamento. Sólo Israel podía resistir a Roma porque era el único que se le parecía, de modo que el naciente cristianismo llevaba la mácula romana ya antes de ser la religión oficial del Imperio.

Dios hizo algunas promesas puramente temporales a Moisés y a Josué en una época en que Egipto se había encaminado hacia la salvación eterna del alma. Con su rechazo de la revelación egipcia, los hebreos tuvieron el Dios que se merecían: un Dios carnal y colectivo que hasta el exilio no le habló al alma de nadie (a no ser tal vez en los Salmos)... De todos los personajes del Antiguo Testamento, sólo Abel, Enoc, Noé, Melquisedec, Job y Daniel son puros. No es de extrañar que un pueblo de esclavos fugitivos, conquistadores de una tierra paradisíaca, acondicionada por laboriosas colonizaciones en las que no habían participado en absoluto, y a las que destruyeron mediante matanzas... No es de extrañar que haya tanto daño en una civilización – la nuestra – viciada en su base y hasta en su inspiración por esa tremenda mentira. La maldición de Israel pesa sobre la cristiandad. Las atrocidades, la Inquisición, las exterminaciones de herejes y de infieles, eran Israel. El capitalismo era Israel ( y lo sigue siendo en cierta medida...) El totalitarismo es Israel, y especialmente lo es en el caso de sus peores enemigos.

No puede haber contacto personal entre el hombre y Dios si no es a través de la persona del Mediador. Fuera del Mediador, la presencia de Dios en el hombre no puede ser sino colectiva, nacional. Israel escogió al Dios nacional al tiempo que rechazaba al Mediador; puede que en ocasiones tendiera hacia el verdadero monoteísmo, pero siempre volvía a caer, y no podía evitarlo, en el Dios tribal.

Israel puedo resistírsele a Roma porque su Dios, aunque inmaterial, era un soberano temporal que se hallaba a la altura del Emperador, y gracias a eso pudo nacer el cristianismo.

Los judíos, ese puñado de desarraigados, provocaron el desarraigo de todo el globo terráqueo. Su papel en el cristianismo ha hecho de la cristiandad algo desarraigado en relación con su propio pasado. La tentativa de reimplantación en el Renacimiento fracasó porque tenía una orientación anticristiana. La tendencia de las Luces de 1789, del laicismo, etc., aumentaron enormemente el desarraigo mediante la mentira del progreso. Y la Europa desarraigada desarraigó al resto del mundo mediante la conquista colonial. El capitalismo y el totalitarismo forman parte de este proceso de avance en el desarraigo. Antes que ellos, Asiria en Oriente y Roma en Occidente ya habían desarraigado por la espada.

El cristianismo primitivo fabricó el veneno de la noción de progreso con la idea de la pedagogía divina que forma a los hombre con el fin de hacerlos aptos para recibir el mensaje de Cristo. Esto concordaba con la esperanza de la conversión universal de las naciones y del fin del mundo como fenómenos inminentes. Pero como ninguno de los dos se produjo, diecisiete siglos después de la prolongación de dicha noción de progreso, rebasó el momento de la Revelación cristiana. Y desde entonces iba a volverse contra el cristianismo. El resto de los venenos integrados en la verdad del cristianismo son de origen judío. Este en concreto es específicamente cristiano.

La metáfora de la pedagogía divina disuelve el destino individual, que sólo cuenta para la salvación, dentro del destino de los pueblos.

El cristianismo pretendió hallar una armonía en la historia. Ese es el germen de Hegel y de Marx. La noción de historia como continuidad dirigida es cristiana.

Creo que existen pocas ideas más completamente fallidas que esa. Buscar la armonía en el devenir, en lo que es contrario a la eternidad. Mala unión de contrarios.

El humanismo y lo que del mismo se desprende no es un regreso a la antigüedad, sino un desarrollo de venenos anteriores al cristianismo.

El amor sobrenatural sí es libre. Cuando se le quiere forzar, se le acaba sustituyendo por un amor natural. Pero, a la inversa, la libertad sin amor sobrenatural, como la de 1789, es una libertad completamente vacía, una mera abstracción, sin posibilidad ninguna de ser real alguna vez.”

Simone Weil, con su visión descarnada del judaísmo (“He endurecido su corazón para que no entiendan mi palabra”, Isaías 6, 9-10) y su apuesta por ese amor sobrenatural que sigue presente en sus ensayos, hoy estaría de pie, vistiendo el mono azul de miliciana junto a la Columna Durruti, protegiendo en su marcha a un grupo de niños y niñas judíos y palestinos.

*Simone Weil se alistó en la Columna Durruti y cruzó el Ebro con sus compañeros en agosto de 1936




Monday, 14 August 2023

CUANDO DECIDES NO IR A LA FIESTA

Estuvimos el miércoles pasado en el cine viendo Oppenheimer (Christopher Nolan, 2023). He decidido dedicarle la reseña de la película a la científica Lise Meitner, la “madre de la bomba atómica” ya que Hollywood se olvidó de ella al hablar del “padre de la bomba atómica”. Me parece que este olvido es la excusa perfecta para conocerla mejor.

La peli está muy bien. El director de Interstellar (2014) o de Dunkerque (2017) se esmera en la factura impecable de productos visualmente extraordinarios, con un preciosismo elaborado y amor por el detalle como solamente saben hacerlo los ingleses. La película, aun siendo muy larga, es ágil. A pesar de las explosiones y en plena ola de calor ¡pasé frío en la sala de cine!, disfruté de la interpretación del actor irlandés Cillian Murphy (Peaky Blinders) que resulta muy convincente en el personaje del físico teórico estadounidense Robert Oppenheimer.

Uno de los personajes que más me llamó la atención fue el de Kitty Oppenheimer: bióloga y botánica estadounidense de origen alemán que es interpretada por Emily Blunt. Katherine (Kitty, de soltera Puening) se enroló junto a su entonces marido Joe Dallet en el batallón Mackenzie-Papineau de voluntarios estadounidenses y canadienses de las Brigadas Internacionales. Se quedó viuda muy pronto. El gobierno McCarthy no olvidó fácilmente su pertenencia al partido comunista norteamericano. Me gustó mucho oir hablar de "marchar a España para ayudar a la República".

Llama la atención la relación que hay entre Robert y ella porque se apoyan a pesar de sus muchas diferencias, aunque en tres horas es difícil entender la naturaleza de una relación tan compleja cuando tampoco es ese el tema que trata la película.

¿Por qué prefiero hablar de Lise Meitner? Porque fue ella la científica que descubrió la fisión nuclear. Pero hay algo más: Robert Oppenheimer fue el padre “arrepentido” de la bomba atómica mientras que Lise Meitner rehusó participar en el proyecto Manhattan por ser objetora convencida desde el primer momento. Creo que merece la pena deternernos a pensar en la integridad de esta investigadora a la que se denegó injustamente un Premio Nobel de Física y Química tras ser nominada más de 48 veces. Otto Hahn, el físico con el que colaboró durante más de treinta años, sí que lo recibió. Y no ahondo en las razones.

Esta película hubiese sido una ocasión para visibilizar a Meitner, su pasión y dedicación como investigadora en el contexto de la gran participación femenina en el Proyecto Manhattan que también se ignora. De todas formas, no necesitaba muchos halagos para seguir siendo ella misma. Era feliz investigando y también en su puesto de profesora en Berlín, por eso he elegido una imagen de 1957 junto a unas alumnas para ilustrar este post. Hubiese estado bien reconocerle su lugar en su época (y ahora, también). En 1997 el elemento 109 de la tabla periódica fue nombrado como ella: meitneiro (Mt).

Lise Meitner fue una mujer que, como dice su epitafio, nunca perdió su humanidad. Muy inteligente no solo para la ciencia: consciente de cosas que no eran en absoluto justas, siguió en su lugar impertérrita. Admirable.



Monday, 12 June 2023

LA TOALLA QUE BORDÓ AMPARO

Dicen de Calles que es el pueblo más bonito de España. Y yo no lo voy a poner en duda. Un pueblo chiquitito en La Serranía, entre Valencia y Ademuz. En una de las orillas del rio Tuéjar, al que se accede por un viaducto, y con muy poquitos habitantes. Un lugar precioso.

La protagonista de esta historia se llama Amparo y vivió en Calles. Ella bordó una toalla con todo el amor que sintió por José, su padre, al que visitaba cuando estaba preso. Mari Carmen atesora esa toalla como recuerdo del amor por sus abuelos, que vivieron la represión del franquismo.

Conocí a Mari Carmen el pasado 5 de mayo en la Fira del Llibre de València. Ella buscaba otra lectura, pero acabamos charlando y enseguida conectamos. Cuando me envió la foto de la toalla y me contó hasta donde sabe de esas historias, me pareció importante escribir sobre ello. Estamos en campaña electoral y no podemos retroceder en materia de Memoria histórica. Alberto I el derogador ya ha anunciado que será de las primeras cosas que va a hacer: derogar la Ley de Memoria Democrática que tanto tiempo ha costado sacar adelante. Nosotras hemos pensado en inspirar a votar en otro sentido contando la historia de Amparo, y no porque seamos militantes de extrema izquierda o gente peligrosa, sino porque el recuerdo de todas esas familias represaliadas por el franquismo bien lo merece. Ese es el camino que debe de seguir este país. Como mujeres y nietas de familias que sufrieron mucho, queremos tener el espacio para honrar la dignidad de esos abuelos y abuelas y sentimos que tenemos pleno derecho a ello.

Ahí está Amparo, que dio a luz en casa ayudada por su madre y sus hermanas porque como era roja no pudo tener atención médica, que visitaba a su padre en la cárcel recién parida para que el abuelo pudiera conocer a su nieto, y que estuvo bordando una toalla donde, camuflada entre el jarrón y las flores, quiso bordar una bandera republicana, símbolo de los ideales por los que había luchado su padre y que estaban siendo perseguidos. El abuelo se tatuó el brazo para que no se vieran unos números marcados. Ella recuerda el brazo tatuado. Nadie le dijo dónde estaba la cárcel.

Para Mari Carmen y para mí, ese bordado significa el tesón de vivir y el objeto que resume los vínculos de amor infinito que las dos sentimos. Estamos preocupadas, como muchísimos españoles y españolas, por el avance del discurso de odio que lo va impregnando todo y que hace que el estómago se nos vuelva del revés.

Hoy la animo y os animo a seguir juntando fuerzas para defender la verdadera democracia.



Monday, 22 May 2023

És molt fotut això de fer-se major


La ciutat d'Elx guarda per a mi records molt grats. Allí vaig treballar durant deu anys: cinc en l'IES Montserrat Roig i altres cinc en la EOI d'Elx. Em va convidar la Fini, de la Llibreria Santos, per a signar en la seua caseta de la Fira del Llibre de Sant Jordi d'Elx el diumenge 23 d'abril al matí. En acomiadar-me, ella mateixa va ser la que em va portar a saludar a José Antonio Quesada Coves. Jo volia llegir la seua novel·la en valencià Maleïts Feixistes i vaig fer una mica el ridícul preguntant-li pel significat del títol. M'hauria d'haver adonat que “feixistes” es pronuncia de forma molt similar a “fascists”. Tinc 18 anys més que José Antonio i vaig ser la seua professora fa 30 anys. Com passa el temps, de veritat!. Jo era molt exigent com quasi totes les professores d'anglés i em va costar molt encaixar amb l'ambient de la secundària d'aquells anys del final de BUP en els quals començaven a aparéixer els grups de l'ESO.

Llegir la seua novel·la ha sigut tota una experiència. Em costa molt parlar en valencià però em resulta pròxim llegir-lo i comprendre'l. En aquesta ocasió he volgut posar-me el repte d'escriure la ressenya en valencià, com a homenatge a una llengua que gaudisc molt llegint encara que no puga parlar-la amb fluïdesa. He de dir que ha sigut molt plaent llegir els 56 capítols de la novel·la i que estava desitjant que arribara la vesprada per a continuar fins a l'última pàgina. El llenguatge és senzill i, no obstant això, ple d'expressions que són pròpies del lloc (posar-se como un gat estufat, em cague en Dénia, no em toques les castanyes, cara d'ametles amargues o cara de magranes agres, traure de polleguera, i torna la somera al fang). És una novel·la que pots veure, sentir l'olor (de la terra remoguda), tocar, i sobretot, sentir. Tot el que es narra està molt ben narrat i està també molt pròxim als nostres entorns familiars. Em pregunte si José Antonio té cosetes del Jeroni (“Jeroni, no exageres, que amb aixó de ser escriptor de seguida ho portes tot pel camí del drama, p. 50”)

El personatge de la iaia Maria està descrit d'una forma molt bonica, amb tota la seua tossudesa i caràcter, com a part d'una cultura rural que està desapareixent de la mà dels nostres majors. És un personatge inesborrable amb el seu mocador roig sempre al coll. És molt autèntica aquesta iaia:

“La meua neta no entén com puc ser comunista i creient, diu que això no té cap ni centener... Una elxana de soca-rel com jo no pot estar d'acord amb la crema de la nostra patrona, la Mare de Déu, per molt comunista que sigua” p. 82.

Li desitge molta sort a José Antonio. Tant de bo pugues viure com jo l'experiència d'un alumne que et fa adonar-te que l'adolescència es passa i en el futur ocorren coses extraordinàries. Aquest llibre teu és per a mi una promesa de la lleialtat a tots aqueixos valors pels quals val la pena viure. Amb aquest llibre em demostres moltes coses, i la més important, que val la pena escriure per a explicar-lo tot.

Wednesday, 3 May 2023

La coleccionista


    – ¡Tú no tenías que haber dicho en voz alta delante de mí algo semejante, Fiódor D.!

    Pensar que las mujeres somos volátiles e inconstantes por naturaleza y meternos a todas en el mismo saco me parece un grave error de cálculo. Parece mentira que seas recordado como el gran conocedor del alma humana, de las pasiones, de los mayores logros y de las conductas más viles.

    Estoy aquí, delante de mi preciosa colección de sellos rusos del siglo XIX y me pregunto si ahora, después de hasta donde he conseguido llegar, me reconocerías mis logros, con la filatelia y con muchas otras cosas. ¡Y no he gastado dinero en ellos! Todos los he ido recogiendo de la correspondencia de la gente, de la estafeta, de las donaciones. La filatelia es para mí pasión: mis sellos son ventanas a otros países, a otras culturas. Gracias a ellos, he viajado mucho, tengo mucho mundo. Y aunque me miran como a un bicho raro porque no hay mujeres, los coleccionistas de estampillas me respetan. A veces me encantaría que estuvieses aún conmigo para que la vieses y no te quedase más remedio que dar tu brazo a torcer. Estoy segura de que me felicitarías y cambiarías de opinión con respecto a la volubilidad de las mujeres. ¡No te das cuenta de que eso está en las personas, no en el género!

Cuando comenzamos a transcribir El Jugador juntos, entendí que eras precisamente tú un ser muy impresionable, no te voy a llamar voluble. Enseguida te encaprichabas de las mujeres y llegaste a estar muy pillado por esa Polina que no era sino una lagarta, una vampira emocional de mucho cuidado. Marya Dimitrievna era de otra forma, ¡bastante tuvo con su primer marido que se lo bebía todo y su pequeño Pasha! Tú llegaste allí a salvarle la existencia y fíjate cómo te lo devolvió, liándose con un estudiante. Y mira como en cuanto se enteró de tu epilepsia, cogió las de Villadiego. Aun así, tú la defendiste en tiempos difíciles con su enfermedad. Eso te honra.

La verdad es que teniendo esas mujeres tan impresionantes como tus grandes amores,te sorprendió que yo fuese tan joven y te aceptase tal y como eras. A mí no me impresionó tu apellido porque yo sabía que aunque fueses el mismo Dostoievski, tú eras bajito, muy frágil, celoso, atormentado, y sin embargo ¡mi Fiódor! Yo te amaba ya siendo una adolescente cuando mi padre me leía tus obras, pero nunca te idealicé, eso es verdad.

Yo fui la que te ayudó a salir adelante, y lo digo con orgullo, porque sabía lo grande que era tu enorme sensibilidad ¡gracias a tí, tus lectores comprendemos la complejidad del alma humana! Yo descubrí tus devaneos sabiendo que eran parte de tus debilidades, junto al alcohol, el juego, ¡un clásico!. Y luego te sentías hundido porque habían estado jugando contigo.

¡Cómo me gustaría contarte que varios lectores y sobre todo muchas lectoras del siglo XXI han descubierto al gran Dostoievski, pero también a mí, a su taquígrafa, que era veinticinco años más joven que él y que fue la mujer que lo quiso de verdad durante los últimos catorce años de su vida!. Yo me convertí en editora y distribuidora de tus libros. Me llaman en la Wikipedia “memorialista” porque escribí un diario de más de setecientas páginas y también “bibliógrafa” y “editora”. La vida fue especialmente dura conmigo. Tuvimos cuatro hijos. Nuestra pequeña Sonya murió con apenas tres meses. El pequeño Alexey con apenas tres añitos. Fiodor y Lyubov vivieron más, y Lyubov también quiso escribir y seguir tus pasos. Yo viví por y para ellos desde tu muerte. También para sacar tu obra adelante, porque yo sabía que lo que habías escrito era muy grande.

Las personas sensibles son como joyas raras, perlas que crecen dentro de una ostra en un mundo batido contra las rocas por el mar airado. Lo más probable es que caigan y sean devoradas por la furia de ese mar, que es la vida en perpetua vorágine. Cuando consiguen estar en calma, brillan al sol, despliegan toda su belleza. Están demasiado expuestas. Tienen que saber ponerse a resguardo, valorar la joya que transportan y que todo el mundo envidia. Está hecha de material muy frágil. Yo soy la mariscadora de manos curtidas que se arremanga y mete los pies en el agua fría y sigue agachada a punto de dañarse por la fuerza del mar. Se yergue, se limpia la sal que le entra a los ojos y mira al horizonte.

Delante de mi infinita colección de sellos, siento que nunca deseé cambiarte y por eso fui la mujer que de verdad te amó y eso me llena de orgullo. Me da igual que me compares con las otras. Tú sabías que yo siempre estaba allí, con los pies descalzos bien agarrados a la tierra, contando los rublos para pagar todas tus deudas. Y dejaste de ser alcohólico. Y dejaste el juego.

Muchas mujeres ambicionan cambiar al hombre que aman. Yo no perseguía eso, y sin darme cuenta, lo conseguí con mi paciencia, con aceptarte tal y como eras como persona, con todas tus debilidades. ¡Para que luego vayas pensando y diciendo por ahí que las mujeres somos inestables y antojadizas! ¡Para que nadie generalice!. Tú te encontraste con un diamante en bruto; bajo mi apariencia ruda y adusta escondía una piel fina y muy delicada, blanca como la perla que guarda una ostra. Y un amor de mujer muy distinto a lo que tú conocías.

Fiódor Dostoievski, fui feliz a tu lado. No me cambio por ninguna de ellas.

Si volviera a nacer, volvería a leerte con pasión.

                                                                       Anna Grigórievna (1846-1918)





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Sunday, 9 April 2023

Los pequeños milagros

La vida puede cambiar en un instante. Y se nos olvida todos los días.  
 
Para recordármelo de manera fehaciente, me lesioné la rodilla derecha de forma involuntaria en un giro inesperado e imposible. No podía apoyar el pie, y mucho menos andar. La rodilla, como una bota en pleno jueves santo, y yo por la casa agarrada a un taburete que hacía la función de andador, como si fuese uno de los pasos de semana santa de cualquier parte de la geografía española.

Un dolor sordo en la pierna ha sido mi penitencia estos días. Sin embargo, lo más duro ha sido ir encajando que había perdido algo que no me imaginaba perder de pronto: la autonomía para poder hacer cualquier cosa. Los movimientos quedaban reducidos a cosas muy sencillas que requerían de un enorme esfuerzo como intentar ducharme o preparar una infusión, y sobre todo, tranquilizarme, porque si me ponía nerviosa me dolía aún más.

Y entonces te das cuenta de que se nos olvida valorar lo que tenemos.

Soñaba que me echaba a andar como si nada. E iba a poner la pierna en el suelo y era imposible estirarla. Encontré una fórmula para intentar rebajar el impacto. Lo llaman R.I.C.E. rest, ice, compression and elevation. Por no ir a desesperarme a urgencias, lo seguí al pie de la letra y junto a antiinflamatorios se produjo un milagro esta mañana de domingo en la que, como en un sueño, resucitó mi pierna.

Mientras encaraba con paciencia la nueva situación, nos vimos todos los péplums de la tele: Sansón y Dalila (1949), Salomé (1953), Sinuhé, el egipcio (1954),  Ben Hur (1959), El cáliz de plata (1954), Centurión (2010). Un empacho divertido. Y ellas, malas, muy malas, malísimas, pérfidas atroces, maravillosas. Como para dedicarles un capítulo sobre feminismo.

Tengo sentimientos encontrados con todo este folclore religioso en primavera. Aun así, he de confesar que creo en los pequeños milagros.



Sunday, 5 March 2023

EL PROGRESO NOS HA ENVIADO DIRECTAMENTE A LAS CAVERNAS

Un estudio de la MIT de 2018 sostiene que las mentiras se distribuyen en la web seis veces más rápido que las informaciones verdaderas. Las grandes compañías tecnológicas son como las compañías tabacaleras. Saben de sobra que lo que hacen es dañino. Son reflexiones de una mujer que tiene las ideas muy claras sobre lo que está ocurriendo ahora mismo. Se llama María Ressa.

A veces echo tanto de menos las clases de Gestión de la Información, porque hablaba con quien se prestara de muchas de estas cosas. Vislumbramos el cambio de siglo, los blogs, wikileaks, también las fake news, el sesgo de los algoritmos y los bots

"Show me las fuentes" se convirtió en contraseña de ir por casa. 

Ahora con el ChatGTP y los programas de ilustración de AI no sé adónde nos hubieran llevado nuestras cavilaciones. Si tuviera clase mañana, les hablaría de esta mujer filipina porque es una crack y sabe muy bien lo que dice. Además, no es catastrofista. A pesar de lo descorazonador que es el paisaje desinformativo actual, que se ha acelerado desde 2014 y al que nadie sabe poner coto, ella sigue sonriendo con los pies bien apoyados en la tierra.

María Ressa es periodista y fundó Rappler, una página de Facebook lanzada en 2012 que se convirtió en uno de los servicios de noticias independientes más creíbles de Filipinas. Esto le sirvió para convertirse en blanco de los ataques de Rodrigo Duterte, presidente desde 2016,

Pues he de decir que lo que más me gusta de ella es su simpatía y el hecho de tener fe en lo que tenemos por delante, que es todo un reto: la lucha por salvar a los jóvenes de la manipulación de las tecnológicas, la polarización de la sociedad, la amenaza sobre la salud mental, la fragilidad que percibimos cada vez más patente, la misoginia, la desinformación en una sociedad que va a ritmo vertiginoso y nos satura con información falsa y sesgada.

Muy fan de María Ressa y de la ensayista y escritora Remedios Zafra, con su ensayo recientemente publicado El bucle infinito (2022)

Las dos nos hablan de cuestionar la cultura tecnológica contemporánea y nos animan, sin miedo pero muy conscientes de los peligros, a desarrollar una conciencia crítica con respecto al uso de la tecnología y el peligroso manejo que existe en la actualidad con la (des)información.




Sunday, 12 February 2023

NADAR EN MITAD DE LA NOCHE

Pensar en los retos de la nadadora de ultradistancia Tita Llorens me perturba. El último fue el pasado 7 de febrero. Tardó 12 horas y 24 minutos en cruzar los 42 kms que hay entre Uruguay y Argentina sin traje de neopreno. Salió de Río de la Plata a las cuatro de la mañana y llegó a las cinco de la tarde a Punta Lara, en Argentina. Tita tiene 54 años y cuando la ves es cuando todavía te gusta más. Bajita, risueña, no tiene un físico espectacular. Está especialmente musculada pero ni de lejos tiene los pies de Ian Thorpe, el “chico de los pies de oro”, el nadador australiano que mide 1,95 cm y calza un 52 de pie. No son pies; está claro, lo suyo son aletas.

Tita, @titapeix, parece más joven de su edad, pero tampoco una chica de veinte años. Es que, cuando la ves, todavía te parecen más increíbles las cosas que ha conseguido hacer.

Nadar en aguas abiertas tiene algo de aventura extrema, de tesón máximo, de sobrenatural. A mí me parece un reto tan grande como aventurarte en la espeleología kárstica. No basta con haber nacido en una isla como Menorca para salir indemne de semejantes hazañas.

Fatiga, efectos de la sal en el cuerpo y en tu rostro, cambio en condiciones climáticas, corrientes de viento y oleajes. Por eso una distancia como la de Jávea a Ibiza se convirtió de 90 kms en 101,6 kms. La friolera de 36 horas y media a nado. La hazaña de Tita tuvo un trasfondo motivacional. Era su tercer intento. Nada más llegar a tierra firme, se acordó de Montserrat Tresserras (1), la primera mujer que lo intentó y no pudo conseguirlo, y de todas las mujeres luchadoras que persiguen sus sueños y no se dan por vencidas. 1

Las mujeres nadadoras que conozco que se han atrevido con las aguas abiertas, también en mi familia, saben de la resiliencia, la lucha, del no darse nunca por vencidas. Mis dos únicas aventuras en aguas abiertas han sido en cambio peripatéticas: acabé como un “bonito en salazón” pensando que quizá ese tipo de retos no esté hecho para mí. Eso no quita para quedarme sobrepasada por darme cuenta de la inmensa fortaleza mental que supone nadar en mitad de la noche imaginándome rodeada de medusas.

Y si todo esto te parece increíble, aún hay un detalle que te dejará helada. Seguro. Tita no nada con neopreno, sino con un bañador convencional. Nadar con neopreno te permite flotar, cansarte menos e ir más rápido. Y sobre todo, no coger frío; el frío hace que se agarroten los músculos. Ella elige nadar sin neopreno. Ni siquiera los nadadores más profesionales se atreven a nadar largas distancias sin neopreno.

Hay pocas mujeres en las aguas abiertas, pero las pocas que hay son fuertes y muy buenas. Tita dice que en su entorno han sido los hombres los que le han dado la fuerza para intentar los grandes retos.

Nadar en aguas abiertas es salir de tu zona de confort, enfrentarte a tus miedos más profundos, tan inmensos como el mar lleno de medusas y de animales marinos. Es enfocarse, flotar y dejarse llevar: aprender a dar una brazada y después otra, y otra, y otra. Esfuerzo, tenacidad, entrenamiento. Dicen que las mujeres lideran la ultradistancia y tienen menos ego que los hombres

Messi es muy grande pero ¡qué grande es Tita, por Dios! 


fuente de la imagen: https://www.pasionporelmar.com/es/noticia/tita-llorens-conquista-el-rio-de-la-plata/3967


NOTAS:

(1) Montserrat Tresserras, la “sirena de Olot” fue la primera nadadora española que cruzó el estrecho de Gibraltar en 1957 y la primera mujer del mundo en cruzar el canal de la Mancha en los dos sentidos: de Inglaterra a Francia (1958) y de Francia a Inglaterra (1961)

Sunday, 18 December 2022

LA FABULACIÓN DE LA MEMORIA COLECTIVA


Me cuentan que Manuel Vicent ha publicado una extraordinaria biografía novelada de Concha Piquer: Retrato de una mujer moderna (Alfaguara, 2022). Me comentan que quiere poner de manifiesto que, más allá de cantar coplas a izquierdas y derechas, la cantante fue una persona resiliente, rompedora, “arriscada”, valiente y contestataria. Todo un referente, como a mí me gusta llamarlas.

Concha Piquer comenzó a cantar en los años treinta. Sin embargo, puesto que también cantó durante el franquismo y este tuvo a gala arrebatar banderas, señas e identidades, se hizo con su figura. Se la apropió hasta el punto de que la izquierda, viendo a la Piquer alinearse con lo más folclórico del rancio franquismo, se creía que era "de ellos". Se olvidaron de que ella ya cantaba coplas durante la República y de que los perdedores siguieron adorándola porque, más allá de esas ideas, están las pasiones, y ahí no se puede engañar al corazón.

La memoria colectiva, potencialmente perniciosa, puede llegar a ser devastadora, puede convertir en épica una barbarie, en glorioso lo que fue un auténtico desastre, blanquear -como se dice ahora- un recuerdo, propagar una leyenda urbana de colosal difamación hasta límites delirantes...

Pero entonces viene un vate de ojos verdes como Manuel Vicent, que a sus 86 años lo recuerda todo de pe a pa, y poner las cosas en su sitio, como debe de ser, con su mejor pluma, testimonio y enjundia.

Yo lo miro y lo admiro en una imagen en la que destila más sabiduría que nunca, a sus 86, y me emociona pensar que presentará esa novela y que sigue creyendo en la poderosa fuerza de la palabra, que convence cuando llega certera y consigue desactivar la equívoca memoria colectiva. Esos ojos fieros del león lo entendieron todo perfectamente: se trata de contar lo que pasó de verdad, para que la memoria del pueblo no arramble como agua torrencial que borra el fino surco del arroyo.

La Piquer tuvo los arrestos de decirle a Franco que le tocaba a ella merendar y no tocar para él. Vicent la admira muchísimo por su personalidad arrolladora.

A cada uno hay que ponerlo en su sitio. Rafael de León escribió las letras de las canciones. Era un autor eminentemente lorquiarno, y al final, su recuerdo está oscurecido por la memoria de Lorca. Compuso, entre otros temas inolvidables, el que se titula Tatuaje y comienza así: “él vino en un barco de nombre extranjero...” ¡seguro que te suena!. Pues bien, una canción era como un bálsamo en aquella posguerra negra, famélica y hambrienta para las mujeres cuyos maridos habían sido fusilados o estaban en el exilio. Y eso fue así, y a cada uno lo que le corresponde.

Hace un par de días me hice con la traducción al castellano de los Cuentos completos (Nordica libros, 2022) de mi querido Dylan. Fue ver la edición y agarrarla para no soltarla. De pronto, darme cuenta de que es precisamente Manuel Vicent el que escribe la presentación a esos cuentos que han sido traducidos por Miguel Martínez-Lage. Yo conozco muy bien a ese Dylan, conviví con él mientras preparaba la tesis sobre sus primeros poemas. Vicent, eres mi ídolo, has entendido perfectamente de qué forma el público vio en Dylan Thomas a una estrella de carne y hueso que se ofreció en sacrificio despeñándose desde lo alto de sus versos, sin importarle a nadie la tragedia, simbolizando así la llegada de una nueva era.

Lo colectivo necesita alimentarse de sacrificios, como los sacrificios humanos que los aztecas consagraban a sus dioses, corazón en mano, para que todo se regenerase.



Sunday, 13 November 2022

Mi cabeza ensangrentada sigue erguida

Under the bludgeonings of chance

My head is bloody, but unbowed.  

                             INVICTUS (Willian Ernest Henley)

[Bajo los golpes del destino,
mi cabeza ensangrentada jamás se ha postrado.]

La película As Bestas (2022) está dedicada discretamente al final de la cinta “A Margo”. Margo Pool sigue viviendo en una aldea orensana llamada Santoalla. En 1997 ella y su marido, Martin Verfondern, un holandés de origen alemán, marcharon a vivir a aquel recóndito lugar donde solamente había unas pocas casas. Al principio se llevaban bien con sus vecinos: la familia Rodríguez. Sin embargo, a raíz de las desavenencias que se produjeron en torno a la venta de unos pinos, la convivencia se truncó. Martin comenzó incluso a temer por su vida y eso le llevó a poner cámaras en su casa. Rodrigo Sorogoyen se inspiró libremente en esta historia real para recrear la suya, y rinde homenaje a la verdadera protagonista de la acción: Olga, interpretada por la actriz francesa Marina Foïs.

As Bestas es mucho más que un thriller rural; es la historia de una pequeña gran mujer que toma una decisión, así lo supo ver la guionista Isabel Peña, que ha trabajado conjuntamente con el director en este y en otros numerosos proyectos. Olga (Marina Foïs) tiene que seguir adelante en un entorno hostil, rodeada de violencia, de pie, con la misma firme actitud con la que cava la tierra y mira hacia el horizonte, bella en su profunda determinación. Las bestias, como comenta Tamara Vázquez en su reseña de la película para la revista Expansión (11/11/22), son “dos bestas de la interpretación femenina: Marina Foïs y Marie Colomb, que dan vida a madre e hija y que cobran un destacado protagonismo en la segunda parte de la cinta”. Reconozco el gran papel de la hija, pero me quedo, definitivamente, con el papelón de la madre.

El personaje femenino de As Bestas me recordó mucho al personaje de Bittori, la mujer de Txato en la novela Patria, de Fernando Aramburu, también magistralmente interpretada en la serie televisiva por la actriz Elena Irureta.

¿Qué me atrapa de estos personajes femeninos? Su determinación de seguir en pie ante una injusticia flagrante es más desgarradora que el grito de dolor más intenso que alguien pueda proferir. El suyo es un silencio contenido, ensordecedor, que resuena insistente ante el silencio contumaz de los que perpetraron la barbarie. Poseen una dignidad inmanente, inamovible, enternecedora.


Sunday, 30 October 2022

MUJERES POLIÉDRICAS

Escribo hoy sobre tres mujeres con las que me he topado esta semana y que me han dejado secuelas por su gran personalidad: Leila Slimani, Susan Sontag y Gertrude Atherton. El hecho de no poder optar por ninguna de ellas en particular, me ha llevado a pensar en un adjetivo que las caracterizase a las tres, habiendo escogido finalmente el de “poliédricas”. Sus biografías, los retazos de sus vidas y la variedad de registro de sus obras, ofrecen tantos prismas como el estilo y porte singular que las caracteriza. Son intelectuales de tomo y lomo, mentes rebeldes, de enorme potencia y elegancia máxima en blanco y negro sin necesidad de autoproclama.

Canción dulce (Chanson douce, 2016) es un relato espantoso escrito con una exquisitez y limpieza de estilo extraordinarios. La segunda novela de Leila Slimani (Rabat, 1981) narra la perturbadora historia del brutal asesinato cometido por Louise, una niñera junto a la que diseccionamos París con un bisturí, asistiendo estremecidos al horrendo espectáculo de una sociedad clasista y decadente, en línea con el recuerdo que tenemos de Víctor Hugo, ese París que nos sigue atrayendo tanto.

A propósito de Susan Sontag (Regarding Susan Sontag, 2014) es un documental de Nancy Kates que pude ver a través de la plataforma Filmin y que me parece de gran valor. Poder conocer un poco más a este importante icono de su generación a través de imágenes y testimonios te deja entender el temperamento apasionado y la gran sensibilidad de Susan Sontag (1933-2004), una mujer a la que no le hubiera importado seguir viviendo intensamente hasta cumplir cien años.

Por no plantear la lectura de un relato de Edgar Allan Poe para la jornada lectiva de Halloween, estuve indagando en un listado de los diez relatos de terror más impresionantes de todos los tiempos. Destacaba la historia The Striding Place (1896) de la autora estadounidense Gertrude Atherton (1857-1948). Ahora estoy aterrorizada de pensar en la pelea de los alumn@s con el texto, que espero aprendan a aligerar con alguna fórmula, y preparando ideas al respecto descubro que esta señora fue educada por su abuelo materno, pariente de Benjamín Franklin, que se encargó de su educación al separarse sus padres cuando ella tenía dos años. El abuelo le insistió en que leyera muchy bien, y está claro que le influyó mucho y muy bien. ¡Olé por esos abuelos!.

Y con estas tres mentes de cristales geométricos repletas de infinitas lecturas tengo el gozo de finalizar octubre, con el estímulo inenarrable de haber coincidido con ellas.





Sunday, 18 September 2022

La novela de mamá: Celanova 42

El monasterio de San Salvador de Celanova en Orense funcionó como prisión franquista desde 1936 hasta 1943. Las cárceles franquistas fueron campos de concentración, lugares de mucho sufrimiento. La guerra lo engulló todo y desde 1936 nació lo que se llamaba la prisión “habilitada”: castillos, cuarteles, ayuntamientos, conventos, monasterios, cines, fábricas, colegios, plazas de toros y campos de fútbol se convirtieron en una improvisada red de centros de detención donde se albergaban enormes contingentes de presos y detenidos.

Si conseguías salvar la vida, lo que quedaba por delante eran condiciones de vida muy precarias. En un inventario realizado en octubre de 1938 en la prisión de Celanova, para una población en torno a 1200 presos, el material se reducía a 135 platos y 50 cucharas, 276 fundas de almohada y 478 mantas. La enfermería no contaba con ningún tipo de instrumental médico. En diciembre de 1939 una comunidad de religiosas comenzó a encargarse de los servicios de cocina, enfermería y lavandería.

En su mayor parte, 870 de los 1.252 presos que hubo en 1938 eran originarios de Asturias. El espectro de edades era muy amplio: desde aquellos que ni siquiera habían alcanzado la mayoría de edad legal hasta septuagenarios. Sin embargo, el núcleo más importante tenía entre 20 y 39 años (789 presos) y el estado civil del 59% de presos era casados.

La escritora Concha López Sarasúa nació en Mieres. Marchó de allí a Madrid cuando tenía 15 años. Durante las vacaciones de Navidad de 1942 acompañó a su güela en un viaje que solían hacer las mujeres para poder estar cerca de los presos, aunque ni siquiera pudiesen verlos todo lo que deseaban. “¿Dónde pararás esta vez? -En casa de Tita la de Mondoñedo, como siempre” Esperaban los indultos. Las mujeres se hospedaban en cualquier casa con derecho a cocina y allí, unas a otras se daban apoyo. La güela Jesusa tiene preso a su hijo Paco en la cárcel de Celanova (Ourense), Cesárea a su hermano. Carmiña es la novia de Paco y le advierte a Chita, la niña absoluta protagonista de esta novela, que no sea “cachifa” (traviesa) porque así sor Inés, que está en la enfermería de la prisión, quizá la deje entrar. Y Chita, esa niña curiosa e inquieta, nos va llevando por el lenguaje, los presos, las mujeres, el estraperlo, los relatos, las risas, las supersticiones, salpicados de expresiones en bable. El lenguaje de la novela es lo mejor, dibuja perfectamente a los personajes dándoles veracidad y auténtica cercanía.

No me explico cómo, después de tantos años, la autora conservó intacta la mirada de su infancia consiguiendo que su visión de adulta no contaminara el texto. No me explico cómo, detrás de toda la tristeza y el dolor de esa experiencia de las cárceles, dota al texto de ternura, costumbrismo rural y comicidad. Eso es lo que llaman rescatar del olvido, esa es la auténtica magia de la escritura.

En la contraportada del libro, Concha sonríe vistiendo una camisa blanca junto a una máquina de escribir con la que escribiría las páginas de su novela. Se ha quitado las gafas para mirar a la cámara. Puedo leer sobre las cárceles franquistas datos y datos. Pero la escritora ha puesto alma a todos esos personajes, les ha dado vida. Y ese es el don secreto de la literatura. Yo, sin conocerla, le doy las gracias a su hija porque insistió en que tenía que leer “la novela de mamá” y así me dejó compartir ese trozo de la infancia de Concha, su madre, y eso me parece extraordinario.

López Sarasúa, C. (1993). Celanova 42: La España rural de la posguerra.

Teijeiro, D. R. (1995). La prisión del Monasterio de Celanova, 1936-1943. Un análisis de la población reclusa. Minius, (4), 103-115.




Sunday, 31 July 2022

Amigo o la lealtad imposible

Mi compañera Eleilatina me regaló un poemario de Ana Merino por mi cumpleaños. Fue en un momento personal muy difícil hace dos años, que coincidió además con la pandemia. El poemario se titula Los días gemelos. Lo leí con mucha ilusión. Me pareció un regalo extraordinario.

Eleilatina me dijo que había trabajado con Ana en la universidad de Iowa y que es una mujer arrolladora. Que es muy brillante académicamente, catedrática y fundadora del MFA de Escritura creativa en español en aquella universidad donde, al parecer, no la trataron muy allá -me siguió refiriendo Eleilatina- Al final, ¡ya ves tú lo que son las cosas! ha salido ganando ¡acabó llevándose el premio Nadal 2020, jajaja! Gracias a los problemas que tuvo en el entorno universitario, entendí que a lo que se refería es que Ana había decidido centrarse más en escribir. Una opción muy inteligente por su parte, desde luego.

Escuché por casualidad a la autora hablar en una entrevista por la radio. No le había dado tiempo a presentar, precisamente por el confinamiento, aquella novela con la que había conseguido el premio Nadal. Poco después, coincidencias de la vida, me encontré con la novela El mapa de los afectos, con ese título precioso, en la habitación de mi hermana pequeña. Allí la devoré con fruición en tres días. Entendí por qué efectivamente la escritora viene de la poesía, ¡qué delicia de historias y de textos!

Me pregunté alguna que otra vez qué estaría escribiendo Ana sin saberlo. Hace un par de semanas me tropecé con su última novela, Amigo, que se publicó en febrero, en la librería Noviembre de Benicàssim. La abrí con arrobo y admiración. La portada, de la ilustradora rusa Marina Nazarova, es muy veraniega, muy sugerente, como los títulos que elige la escritora para sus obras ¡Qué buen gusto que tiene esta mujer! La abrí con reverencia, la olí, más bien la husmeé. Me abalancé sobre ella. La llevé en una bolsa de papel y no pude esperar. Me senté en un banco frente al mar y respiré hondo. Me abalancé literalmente sobre aquellas páginas mientras una chica versionaba con una guitarra acústica que abultaba el doble que ella y una voz inolvidable el tema Mad World. A veces no me queda otra que creer en las confabulaciones espontáneas del universo. Que lo diga la luna llena de aquel atardecer. Fue comenzar a leer sobre Inés Sánchez Cruz, la investigadora mejicana que trabaja en la universidad de Milwaukee, y enseguida entendí que esta novela le ha tenido que servir a Ana para exorcizar sus propios demonios, esos que la quisieron succionar en el entorno universitario de un máster de escritura creativa. Así que, titulándose Amigo, no hay que ser muy espabilada para saber que allí se escondía una traición.

El Amigo del título alude a Joaquín Amigo, amigo de Federico García Lorca, que fue un amigo de los de verdad. La estancia de Inés en la famosa Residencia madrileña de estudiantes le hace disponer del tiempo y el momento preciso en el que ir encajando algunas piezas de su historia personal teniendo como trasfondo el transcurrir del universo de relaciones personales lorquiano.

La deslealtad te rompe, es vejatoria. Ni siquiera el extraño uso de la tercera persona para narrar consigue que haya distanciamiento con todo lo que está sufriendo Inés. Hay una escena, para mí definitiva, que resume claramente el desconcertante y ominoso estado en el que queda esa entregada investigadora que no sabe ni cómo seguir adelante. Sin embargo, hallará un camino, aunque sea en una explicación tan inverosímil como encontrarle un doble al amigo desleal para poder así atribuirle todas las barbaries y no suframos por no entender semejante forma de proceder. Parece que nuestra heroína se salvará, aunque le tengamos que perdonar que los nombres que elige para el original y el doble sean bien grotescos y difíciles de pronunciar ¡no digamos ya en inglés!

Amigo se escribe con mayúscula, aunque la lealtad es un gran valor que parece imposible de mantener, pasado de moda.



Sunday, 15 May 2022

¡NO LA VAYAN A "PORDEBAJIAR" A UNA!

 

Ella es colombiana y lo dijo ¡con una gracia! refiriéndose al trato de su antiguo novio y de su propia familia. Me pareció una expresión maravillosa que decidí quedara registrada en mis notas porque de verdad que es divertidísima. 

Unos cuantos días después, la pequeñita Chanel, con su cuerpo ágil y menudito y esa puesta en escena espectacular, ha cerrado muchas bocas. ¿Qué pasa cuando le salieron tantos “haters” y detractores?¿dónde están ahora? 

He vivido con mucha distancia todo lo relativo al festival de Eurovisión 2022. Sin embargo, tengo que decir que me alegro mucho por ella, y por ser ahora mismo un referente femenino de categoría. Llegó a pasarlo muy mal, comenta, hasta que se dio cuenta de que lo único que importa es lo que una sabe, el esfuerzo personal y la tranquilidad de que, pase lo que pase, tú eres la única que se da cuenta de todo lo que vales. No puedes ponerlo en manos de los demás. "Eso es salud mental e inteligencia emocional", dijo la cubana, con una seguridad que ha colocado las cosas en su sitio de forma incontestable. 

Y yo me contagio de su emoción y me congratulo. Por ella y por corroborar que -lejos de mostrarse como mujer objeto- esa muchacha, que se ha curtido haciendo musicales y que lleva bailando desde los 16 años, tiene las ideas bien claras y lo da todo sin miramientos. España, así, en general, necesita de muchos momentos Chanel. ¡Bonita leona!

   


Sirat (Oliver Laxe, 2025) - Camino de conocimiento

  Una rave no es una danza de derviches, pero podría simbolizar toda una mística del descubrimiento espiritual en una película de Oliver La...